La casa de Bernarda Alba - Federico García Lorca

de Natalia Baena Cruces  •  En Literatura

Federico García Lorca nació en Fuente Vaqueros, Granada, en 1898 y murió en 1936 tal día como hoy, un 18 de agosto, con tan sólo 38 años. Genial poeta y dramaturgo, Lorca publicó su primera obra en verso en 1921, Libro de poemas. Ya entonces su poesía llamó la atención de los ambientes literarios de la época. Su primer éxito llegó en 1927 con el poemario Canciones y con las aplaudidas representaciones en Madrid de Mariana Pineda.


Su poesía llega a su plena madurez con el Romancero gitano (1928), obra en la que el granadino funde lo popular con lo culto. Lorca, miembro de la Generación del 27, logra tener un estilo personal y único marcado por el uso de símbolos y metáforas. El amor, el deseo y la frustración son los temas principales de sus obras.


Días antes de comenzar la Guerra Civil española en 1936, Lorca regresó a Granada. El 16 de agosto de 1936 fue arrestado por la Guardia Civil y el 18 de agosto de 1936 fue fusilado por los franquistas por sus ideas y por su orientación sexual.


El fragmento que viene a continuación pertenece a La casa de Bernarda Alba, obra teatral escrita en 1936 pero que no pudo estrenarse hasta 1945 en Buenos Aires. El subtítulo de la obra es Drama de las mujeres en los pueblos de España y, como sugieren estas palabras, se trata de un drama rural centrado en la oposición entre las rígidas normas sociales y el deseo intenso de libertad.


(Terminan de entrar las doscientas mujeres y aparece BERNARDA y sus cinco HIJAS.)


 BERNARDA.-   (A la CRIADA.) ¡Silencio!

CRIADA.-   (Llorando.) ¡Bernarda!

BERNARDA.-  Menos gritos y más obras. Debías haber procurado que todo esto estuviera más limpio para recibir al duelo. Vete. No es éste tu lugar. 

(La CRIADA se va llorando.)


 Los pobres son como los animales; parece como si estuvieran hechos de otras sustancias. MUJER 1.ª.-  Los pobres sienten también sus penas.

BERNARDA.-  Pero las olvidan delante de un plato de garbanzos.

MUCHACHA.-   (Con timidez.) Comer es necesario para vivir.

BERNARDA.-  A tu edad no se habla delante de las personas mayores.

MUJER 1.ª.-  Niña, cállate.

BERNARDA.-  No he dejado que nadie me dé lecciones. Sentarse.  (Se sientan. Pausa. Fuerte.)  Magdalena, no llores; si quieres llorar te metes debajo de la cama. ¿Me has oído?